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¿Por qué es importante la filosofía de Sto. Tomás?


Durante la Época Moderna influyó en la Escuela de Salamanca. Autores como Francisco de Vitoria o Francisco Suárez utilizaron su teoría de la Ley Natural para desarrollar el Derecho de Gentes, o sea, el Derecho Internacional, un derecho aplicable en cualquier parte del mundo. Puesto que los seres humanos compartimos la misma naturaleza tenemos unos mismos derechos naturales (iusnaturalismo) que deben ser respetados en cualquier lugar.


Esta tesis abrió el camino al reconocimiento de estos derechos naturales en las diferentes constituciones que se promulgaron a partir del siglo XVII en Europa y América.


La filosofía de Sto Tomás fue declarada por el papa León XIII modelo de pensamiento católico.


Durante los siglos XIX y XX la filosofía de Sto Tomás ha sido recuperada y puesta al día por una serie de pensadores como el fílósofo francés J. Maritain (que participó activamente en los trabajos de la ONU que condujeron a la Declaración Universal de Derechos humanos de 1948) y por los personalistas cristianos como E. Mounier.


Mi comentario

Del pensamiento tomista yo destacaría las siguientes ideas:


1ª.- La razón humana es capaz de saltar de lo empírico a lo no empírico.
Frente a la idea de que la razón humana solo debe limitarse a la experiencia (idea defendida por el empirismo) el tomismo sigue defendiendo la posibilidad de la metafísica, o sea, el discurso racional sobre objetos no empíricos, como Dios, el alma o las esencias.




2ª.-La Fe es algo razonable. Frente a la idea de que la fe es algo irracional la filosofía de Sto. Tomás mantiene que la fe es en gran parte racional (accesible a la razón). Prueba de ello es que por la razón podemos llegar a la idea de la existencia de Dios e incluso a la idea de la inmortalidad del alma, como hicieron Aristóteles y Platón respectivamente. Lo decisivo de esta tesis tomista está en que para Sto. Tomás el creyente cree en cosas, como poco, razonables y no en absurdos. Esto es vital para que la religión no se desvirtúe y de lugar a los fanatismos.


3ª.-Su idea de la ley natural. Dios ha creado el mundo (lo sabemos por revelación)y lo ha hecho de una manera determinada. Esto quiere decir que hay un orden natural, dado por Dios a su creación, que es una buena guía para saber qué está bien y qué está mal. Aristóteles también pensaba que la naturaleza de las cosas es una buena guía moral. ¿Qué es lo que está bien para un canario? Aquello que conviene a su naturaleza, así de sencillo. Agua, alpiste, etc y no vino tinto. Pues la misma respuesta hemos de dar si hablamos del ser humano. Bueno será lo que respete y favorezca su naturaleza (racional, social y religiosa) y malo lo que no respete esa concreta naturaleza.




4ª.-Para Sto.Tomás, la religiosidad forma parte de la naturaleza humana, es decir, el ser humano es naturalmente religioso, su aspiración máxima es Dios que es el sumo Amor, la suma Belleza, la suma Verdad y el sumo Bien. Si se coarta o ignora esta tendencia natural hacia Dios, el hombre es infeliz.


Principales problemas filosóficos durante la Edad Media y sus soluciones


Como has podido comprobar los filósofos medievales, a pesar de coincidir en cuanto a las verdades religiosas fundamentales, mantuvieron numerosas discrepancias filosóficas.


Para que te hagas una idea de estas discrepancias te ofrezco un esquema de los diferentes problemas que se plantearon y de las diferentes soluciones que adoptaron.


I-El problema de la realidad:

En el problema de la realidad la temática filosófica que mayor interés despertó fue Dios. Los filósofos medievales parten de una visión de la realidad nueva en la que, merced a la revelación, distinguen entre el mundo (lo creado) y Dios (el creador). En esta temática sus inquietudes son básicamente tres: ¿podemos demostrar la existencia de Dios?, ¿cómo es Dios? y ¿cómo fue posible la creación del mundo?

a) La existencia de Dios: los filósofos medievales admiten la existencia de Dios y su distinción con respecto a lo creado pero no están de acuerdo en cuanto a si es posible demostrar racionalmente su existencia. Las posturas fueron básicamente dos:

1-Los que piensan que sí es posible demostrar racionalmente que Dios existe. Éstos discrepan, a su vez, en cuanto al tipo de prueba racional que es posible utilizar. Para S. Anselmo (de orientación agustiniana) cabe utilizar una prueba a priori partiendo de la idea de Dios: el argumento ontológico. Para Sto. Tomás, sin embargo, sólo serían válidas racionalmente las demostraciones a posteriori a partir de los efectos (lo creado) remontándonos hacia la causa (el Creador): las cinco vías de la existencia de Dios.

2-Los que opinan como Ockham que no puede demostrarse racionalmente que Dios exista: sólo cabe creer en su existencia.

b) La Creación: todos los filósofos medievales incorporan a su pensamiento la idea de la creación del mundo por Dios pero difieren en cuanto a su carácter. Cabe distinguir dos posiciones:

1-Los que consideran que la creación fue un acto divino a partir de la nada. Éstos, a su vez, se dividen entre los que opinan que la creación se realizó según un modelo divino existente en la mente divina (así pensaron los seguidores de S. Agustín y el propio Sto. Tomás) y los que, como G. de Ockham, entienden que no hay un modelo previo, sino que Dios crea el mundo como quiere en el acto mismo de la creación.

2-Los que, como Averroes, consideraron que la creación no pudo realizarse de la nada sino a partir de una materia eterna.

II-El problema del conocimiento:

En la problemática sobre el conocimiento humano los filósofos medievales se plantearon principalmente tres cuestiones:

a) El problema de las relaciones entre Fe y Razón. Para los filósofos medievales Fe y Razón eran dos fuentes distintas de conocimiento. Por la fe el ser humano obtiene un conocimiento sobrenatural revelado por Dios que puede o no resultar compatible con el conocimiento natural logrado a través del intelecto y los sentidos.El problema era entonces determinar cuál de las dos fuentes de conocimiento había que considerar más fiable y si ambas fuentes de conocimiento pueden o no ser compatibles. Al respecto las soluciones fueron diversas:

1-Primacía de la fe: la fe guía y orienta a la razón y es la verdadera fuente de conocimiento. Esta posición la defendieron los seguidores de S. Agustín.

2-Primacía de la filosofía: es la razón y los filósofos los que deben interpretar la revelación. Esta fue la posición de Averroes.

3-Autonomía y compatibilidad entre fe y razón: fe y razón tienen su ámbito propio de conocimiento pero también un ámbito común de verdades a las que se puede llegar tanto por la razón como por la fe. Ambos conocimientos son compatibles. Si entran en contradicción el error estará en la razón humana que es falible. Esta fue la solución de Sto. Tomás.

4-Separación entre fe y razón: la fe y razón tienen su propio ámbito de conocimiento. No hay verdades comunes a ambas. La fe se ocupa de lo que no se puede comprobar y la razón de lo que es objeto de la experiencia humana. Esta fue la posición de G. de Ockham.


b) El problema del origen del conocimiento humano consistente en averiguar cómo se produce en nosotros el conocimiento de las ideas y como obtenemos en consecuencia verdades. El proceso por el que obtenemos verdades racionales es visto de diferente forma por los filósofos medievales. Las posiciones fueron básicamente tres:

1-La teoría de la iluminación sostenida por el agustinísmo platónico: las ideas y las verdades racionales las obtiene nuestro entendimiento por iluminación divina.

2-La teoría de la abstracción defendida por Tomás de Aquino: las ideas universales y las verdades racionales se obtienen por experiencia sensible y posterior abstracción.

3-La teoría de la generalización defendida por G. de Ockham: las ideas y las verdades racionales son elaboradas por nuestro entendimiento a partir de la experiencia y posterior generalización.

c) El problema de los universales. ¿Qué son las ideas o universales que tiene o elabora nuestro entendimiento? Esta era la vieja cuestión de la naturaleza de las ideas que recobraba importancia, pues de la respuesta a esta pregunta dependía, ni más ni menos, que la posibilidad de justificar la existencia o no de un más allá, tal y como había hecho Platón y había criticado Aristóteles. Si las ideas son una entidad distinta al sujeto que las piensa, entonces es racionalmente posible la existencia de un mundo espiritual de Ideas y, por ende, de un Dios espiritual. Este problema tuvo diversas soluciones. Las principales fueron:

1-El realismo exagerado : los universales son ideas previas al mundo existentes en la mente divina. Esta fue la solución de los seguidores de S. Agustín como G. de Champeaux y San Anselmo.

2-El conceptualismo : los universales son conceptos elaborados por nuestra mente. Esta fue la solución de Pedro Abelardo.

3-El realismo moderado : los universales son la esencia de las cosas. Tienen una realidad en las cosas (in re), en nuestra mente (post rem) cuando llegamos a ellos por abstracción y en la mente de Dios como ideas creadoras (ante rem). Esta es la solución sincrética defendida por Sto. Tomás.

4-El nominalismo: los universales son nombres que usamos en el lenguaje para designar individuos que se parecen entre sí. Esta fue la solución de Roscelino y G. de Ockham.


III-El problema del ser humano

En cuanto al problema sobre el ser humano, la discusión se centró en el tema de la naturaleza e inmortalidad del alma. Se trataba de saber, por un lado, si el alma era una realidad distinta del cuerpo y, por otro, si podía demostrarse la trascendencia individual del ser humano después de la muerte.

a) Naturaleza del alma humana. Dos fueron las posturas al respecto:

1-El dualismo alma-cuerpo: el ser humano es una realidad dual compuesta de un alma espiritual y un cuerpo material. Esta fue la postura del agustinismo platónico.

2-La unión sustancial entre alma y cuerpo: el ser humano es una realidad espiritual y corporal al mismo tiempo. El alma es la responsable de todas las funciones vitales del cuerpo. Esta fue la posición defendida por Sto. Tomás.

b) La cuestión de la inmortalidad del alma. Dos fueron las posiciones al respecto.

1-El alma humana es inmortal pues es una realidad espiritual (S. Agustín) o desarrolla funciones espirituales (Sto. Tomás)

2-El alma humana individual no es inmortal porque su unión con el cuerpo es plena. Esta fue la posición de Averroes. Sólo cabe una trascendencia del entendimiento agente en el entendimiento agente universal.

IV-El problema ético

En la problemática ética las cuestiones que más interesaron a los filósofos-teólogos medievales fueron dos: la naturaleza de las normas morales (si tenían o no un fundamento en la naturaleza humana o eran las que eran porque así lo quería Dios) y el origen de las normas morales (si éstas provenían de Dios o surgían de la propia conciencia humana).

a) La naturaleza de las normas morales:

1-El naturalismo o racionalismo de Sto. Tomás: las normas morales derivan en última instancia de la Ley Eterna o voluntad divina para el mundo, pero son racionales y se adecuan a la naturaleza de lo creado. Dios manda lo que es bueno.

2-El convencionalismo moral de G. de Ockham: las mormas morales derivan de la libérrima voluntad divina. Podrían haber sido otras y, no obstante, obligarían moralmente. Lo que es bueno lo es porque Dios lo manda.

b) El origen de las normas morales. Dos serían las posiciones desarrolladas:

1-Heteronomía moral: Las normas morales derivan de Dios que es su fuente y origen. Esto no es incompatible con la idea de que éstas normas están en nuestro interior iluminadas por Dios a nuestra razón (S. Agustín) o con la idea de que es nuestra razón quien las descubre si razona correctamente (Sto. Tomás).

2-Autonomía moral: la conciencia moral es la fuente de la moralidad por encima de los mandatos divinos pues así lo quiere Dios.(Ockham)


V-El problema político

Finalmente, dentro de la problemática política, los filósofos medievales se preguntaron por las relaciones entre Iglesia y Estado así como por el carácter de las normas políticas y su adecuación o compatibilidad con la ley natural y eterna dictada por Dios.

a) Las relaciones entre Iglesia y Estado. Las principales soluciones fueron:

1-La teoría de la subordinación del Estado a la Iglesia o "teocratismo político": Aunque Iglesia y Estado son dos realidades distintas, como había señalado S. Agustín, sus seguidores interpretaron que el fin de la Iglesia es de rango superior al del Estado debiendo éste subordinarse al poder eclesiástico.

2-La teoría de la autonomía y compatibilidad entre Iglesia y Estado: Iglesia y Estado deben ser autónomos sin interferirse. El modo para que no haya conflictos es que el Estado no promulgue leyes incompatibles con la Ley Natural. Esta posición la defendió Tomás de Aquino.

3-La teoría de la separación entre Iglesia y Estado: Iglesia y Estado deben estar separados completamente. El Papa no tiene ninguna autoridad sobre los monarcas ni el emperador. Esta posición la defendieron Marsilio de Padua y G. de Ockham.

b) El origen del poder. Para los filósofos medievales es indiscutible que el poder proviene de Dios pero difieren en el modo en que éste es recibido por los gobernantes:

1-Para el Teocratismo político, sostenido por los seguidores de S. Agustín, Dios es el origen de todo poder y el Papa su representante en la tierra. Los gobernantes entonces lo reciben de Dios a través de la autorización papal.

2-Para Sto. Tomás y también para Ockham, aunque Dios es en última instancia el origen de todo poder, es el pueblo el que lo recibe directamente de Dios. Los gobernantes sólo tienen entonces legitimidad si gobiernan con el apoyo del pueblo.



Todas estas discrepancias, aunque no te lo parezca ahora, van a tener importantes consecuencias teóricas y prácticas.


Pero eso lo veremos otro día.

Panorama de la Filosofía Medieval

El pensamiento medieval debes enmarcarlo dentro del contexto del auge de las religiones monoteístas que sustituyeron al politeísmo griego y romano de la Antigüedad. El cristianismo llegó a ser la religión oficial del Imperio Romano y los pueblos bárbaros invasores también la adoptaron.

(Cristo románico)

Las tres religiones más importantes que se pusieron en contacto con la filosofía fueron el cristianismo, el islamismo y el judaísmo. Los interlocutores filosóficos fueron Platón, Aristóteles y Plotino (también Proclo). Es decir: "platonismo", "aristotelismo" y "neoplatonismo". Las fuentes disponibles eran, no obstante, escasas. Así, de Platón se conocía el Timeo, traducido incompletamente por Calcidio (sg. III-IV). En el sg. XII, E. de Aristipo traduce el Menón y el Fedón. De Aristóteles, desde el comienzo de la Edad Media hasta los primeros años del sg. XII apenas se conoce algo. Se utilizaba su "De interpretatione" (tratado lógico) de la traducción de Victorino y Boecio. Pero no fue hasta el sg. XII y XIII, cuando los árabes tradujeron y trasladaron a Europa a través de la península Ibérica (gracias a Averroes) las obras de Física, Metafísica, Etica y Política del Stagirita, que no se conoció completamente a Aristóteles en el occidente cristiano. Más conocidas eran las obras de los neoplatónicos Plotino y Proclo ("Theología Aristótelis" y "Liber de Causis" principalmente) que dejaron una huella indeleble en el pensamiento medieval occidental, incluso árabe.

Aunque muchos aspectos de estas filosofías eran incompatibles con las religiones citadas, éstas tenían aspectos de contenido que favorecían su uso. San Agustín, en el siglo V, incorporó muchos elementos del platonismo y dió lugar a una filosofía cristiana de carácter platónico que fue predominante durante la Edad Media. Sto. Tomás hizo lo propio con Aristóteles en el siglo XIII y construyó una filosofía cristiana de carácter aristotélico que más adelante sería propuesta como modelo de pensamiento católico. Hubo autores, no obstante, que no participaron de esta actitud como el filósofo árabe Averroes que, en el siglo XII, trató de explicar a Aristóteles sin modificarlo o el monje franciscano G. de Ockham (sg. XIV) que pretendió una tajante separación entre filosofía y teología ya al final de la época medieval.

Principales corrientes y autores:


(San Agustín)

a) Desde el siglo V hasta el XII hay que destacar la enorme influencia de la filosofía de San Agustín. Un seguidor destacado de San Agustín fue San Anselmo (sg. XI) que es conocido por un argumento sobre la existencia de Dios muy controvertido, el argumento "ontológico", elaborado en su afán de ofrecer razones que avalen la fe. El argumento es el siguiente: si por Dios entendemos el ser mayor que pueda pensarse tiene que existir no sólo en nuestro pensamiento sino también en la realidad.

(San Anselmo)

Otra cuestión que ocupó a la filosofía durante este tiempo fue la disputa sobre los universales, es decir, sobre la naturaleza de las ideas. Los llamados "realistas", con Guillermo de Champeaux y el propio San Anselmo a la cabeza, dijeron, siguiendo a S. Agustín, que las ideas de las cosas existían como modelos ejemplares en la mente divina. Sin embargo, los llamados "nominalistas" (Roscelino) afirmaron que los universales son únicamente signos generales, nombres, que designan cosas. No tienen realidad alguna, ni en la mente, ni en las cosas. Otra solución fue el "conceptualismo" de Pedro Abelardo que afirmaba que los universales existen sólo a título de ideas en nuestra mente. Estas dos últimas posturas cerraban el camino a una trascendencia vía teoría del conocimiento.

(Averroes)

Fuera de la influencia cristiana destaca en el siglo XII, dentro de la filosofía árabe, la figura de Averroes. Su filosofía resultó polémica. Averroes sostuvo la primacía de la filosofía sobre la teología (son los filósofos los que deben interpretar la verdad de la revelación), el carácter eterno de la materia (existe desde siempre, no ha sido creada), y la imposibilidad de que el alma sea inmortal (siguiendo en esto fielmente a Aristóteles). Su mérito fue el haber incorporado a Aristóteles a la discusión de la época. También la filosofía judía tuvo sus representantes en la península Ibérica, foco cultural de Europa durante el siglo XII, con Avicebrón de tendencia platónica y Maimónides de tendencia aristotélica.

b) En el siglo XIII se produjo la irrupción de Aristóteles en el mundo latino, lo que generó, en principio, un rechazo por parte de la Iglesia. Desde luego, postulados como la corruptibilidad del alma o la eternidad del mundo no casaban muy bien con el cristianismo. El aristotelismo, además, se estaba usando como bandera para independizar la filosofía de la teología por el llamado "averroismo latino". Sigerio de Bravante -uno de sus máximos representantes- defendía en la Universidad de París la "teoría de la doble verdad" y ponía así en jaque la unidad entre religión y filosofía, imperante hasta entonces. Según esta teoría es posible que sobre una misma cuestión haya dos verdades: una la revelada y otra la racional. La materia, por ejemplo, podría ser eterna y haber sido creada.

(Sto. Tomás)

Tomás de Aquino, un monje dominico que logró desarrollar una filosofía cristiana de carácter aristotélico, reaccionó contra esta teoría y propuso una solución que hiciera compatible ciencia y creencia religiosa. Según Sto. Tomás solo puede haber una verdad, accesible a través de dos fuentes de conocimiento: la razón y la fe. Entre ellas no puede haber incompatibilidad pues la razón explica la realidad sensible (lo creado), mientras que la fe explica la realidad suprasensible (al Creador). Hay, incluso, verdades que, aunque son reveladas, pueden alcanzarse por la razón. Así, por ejemplo, la existencia de Dios o la inmortalidad del alma. Prueba de ello es, para Sto. Tomás, que autores como Platón, que desconocían la revelación, ya habían razonado la inmortalidad del alma o que el propio Aristóteles hubiera postulado la existencia de un Motor Inmóvil que es una Causa Incausada, Forma Pura, Ser necesario y Perfecto y, al mismo tiempo, Causa Final del Universo. Para Sto. Tomas este Ser es precisamente Dios. Luego la razón puede llegar a Dios si parte de los efectos (lo creado) y se remonta a la Causa (el Creador). Esta argumentación la desarrolló Sto. Tomás en sus famosas "Cinco vías de la existencia de Dios". En conclusión: es racional creer en Dios.

c) En el siglo XIV destacan las figuras de dos monjes franciscanos: Duns Scotto y Guillermo de Ockham. Ambos se posicionaron críticamente frente a la filosofía tomista.

(Ockham)

Duns Scotto consideró que la filosofía debe renunciar a reflexionar sobre Dios o la inmortalidad del alma conocimientos que tenemos gracias a la revelación. También consideró que el atributo más característico de Dios es su omnipotencia y libertad.

G. de Ockham establecerá dos ámbitos diferentes e independientes de conocimiento. La revelación que versa sobre lo no empírico y la razón que se ocupa de lo empírico. Las verdades reveladas quedan fuera de la capacidad racional humana. Deben, simplemente, ser creídas. Estas verdades podrían -incluso- haber sido otros. ¿No es, acaso, Dios Omnipotente? También el mundo creado podría haber sido otro, con otras leyes distintas. La misión de la razón humana es estudiarlo tal y como está, a través de la experiencia. La ciencia es independiente de la revelación y, por ello, no puede ofrecer una demostración racional de la existencia de Dios. Los argumentos de Sto.Tomás implican un salto indebido de los efectos empíricos (el mundo) a la causa no empírica (Dios). En coherencia con estos postulados su solución a la cuestión de los universales es clara: las ideas son meros signos lingüísticos que designan realidades individuales. No debemos admitir, por tanto, conceptos que no se refieran a alguna realidad (principio de economía).

Las normas morales tampoco tienen un fundamento racional. Son las que son pero podrían ser otra si Dios lo hubiera querido. Hay que obedecerlas porque hay que confiar en Dios plenamente. Iglesia y Estado deben estar separados. El Papa no debe ostentar poder político alguno. Aunque el poder tiene su orígen último en Dios, es el pueblo quien lo recibe de Dios y lo entrega al monarca. No es necesaria ninguna autorización papal.


San Agustín


Contexto de su filosofía

El pensamiento de San Agustín hay que encuadrarlo en el contexto histórico de los siglos finales del Imperio Romano (siglos IV y V) y en el contexto teórico de la Patrística. Aproximadamente desde el siglo II los llamados Padres de la Iglesia desarrollaron una labor teórica de defensa del cristianismo. Hubo en principio una actitud de rechazo frontal de la filosofía, cuyo exponente más destacado fue Tertuliano en el sg. II, por considerar que los postulados filosóficos eran contrarios a los dogmas revelados. ¿Qué se podía aprovechar de planteamientos filosóficos como el atomismo materialista de Demócrito, o del hedonismo de Epicuro, o del escepticismo de Pirrón, o del relativismo de los sofistas, o incluso de la concepción aristotélica sobre el alma y el mundo?

Otros padres de la Iglesia, sin embargo, adoptaron una actitud más dialogante. Su intención fue aprovechar cuantos conceptos y argumentos de la filosofía griega pudieran servir para apoyar los postulados filosóficos del cristianismo.

San Agustín (354-430) inició un diálogo con el platonismo por ser la filosofía griega que ofrecía más posibilidades de síntesis sin merma de los dogmas revelados. Platón postulaba la inmortalidad del alma, la existencia de otro mundo, la necesidad de la purificación del alma, el dominio del cuerpo, e incluso había expuesto la idea de una especie de juicio de las almas. Todas estas ideas platónicas resultaban compatibles con el cristianismo y demostraban que había argumentos racionales en su favor y que la filosofía podía servir para analizar y aclarar, en lo posible, los dogmas revelados. Fruto de este contacto es la "teología", o sea, el estudio filosófico de Dios, que será la disciplina más cultivada durante la Edad Media. .

Una vida de juerguista

De San Agustín quizás pueda interesante que se convirtió al cristianismo después de una ajetreada vida de juerguista. Sexo, alcohol, apuestas y diversiones ocuparon su vida hasta que se dio cuenta de que no era feliz. Solo cuando descubrió a Dios en su interior su desasosiego vital desapareció. Toda esta experiencia la cuenta San Agustín en un famoso libro que son “Las confesiones” y cuya lectura te recomiendo.

Para abrir boca ahí te va uno de los párrafos más citados de esta obra, que resume muy bien la lucha interior que desembocó en la conversión de San Agustín:

"Llevaba en mi interior un alma herida y sangrante y no sabía como librarme de ella. Caté todos los placeres: el campo, los deportes, el coqueteo, la paz de un huerto, amigos y buenas compañías, el sexo, la lectura. Mi alma se debatía en el vacío y me perseguía. Porque ¿adónde podía huir de mi corazón? ¿Adónde podría escapar yo de mí mismo? Nos creaste Señor, para Ti, y nuestro corazón no descansa hasta que descansa en Ti."

En este libro encontrarás anécdotas muy interesantes. Te cuento una que me llamó la atención al leerlo. Cuando San Agustín comenzó a acercarse a la religión cristiana, de motu propio, dejó de asistir con sus amigotes al circo romano. Ya no podía apoyar con su presencia los sacrificios humanos que allí se podían ver. Esto me hizo ver hasta que punto el cristianismo traía al mundo un mensaje diametralmente opuesto a algunas costumbres de la civilización greco-latina. Una civilización que, a pesar de logros culturales innegables, era una civilización violenta y deshumanizada, dónde los débiles no tenían nada que hacer. No me extraña en absoluto que los primeros cristianos fueran perseguidos y asesinados. Su mensaje atacaba directamente al modus vivendi de la época.



(La imagen lo dice todo)

Una filosofía cristiano-platónica

S. Agustín elaboró un completo sistema platónico-cristiano de pensamiento, cuya influencia se extenderá a lo largo de la época medieval.

a. Argumentos sobre Dios

Para S. Agustín el ser humano busca anhelante la felicidad. En dicha búsqueda la filosofía ha fracasado hasta ahora, pues ha sido incapaz de ofrecer al ser humano el verdadero objeto de la felicidad que es Dios. Dicha realidad suprema la descubre el ser humano en su interior, dónde está revelada la idea de Dios por Dios mismo, pues ¿cómo, si no, podemos explicar la presencia de dicha Idea en nuestra limitada inteligencia? Este es el llamado argumento noológico de la existencia de Dios, que está inspirado en Platón.

Además, sólo Dios colma nuestras ansias de paz y felicidad (argumento eudemonológico) y, por otro lado, debe cumplirse la justicia y el mal ha de ser castigado, para lo cual es necesario que Dios exista (argumento moral que desarrollará Kant posteriormente).

Y, aunque no sea una prueba definitiva para S.Agustín, es un hecho que la mayoría de los hombres creen en la existencia de Dios (argumento del "consenso") .

b. El papel de la razón

Siendo así que Dios existe, y que sólo en el amor a Dios puede el hombre lograr la felicidad, la Revelación, la creencia en lo dicho por Dios, es la fuente superior de conocimiento para el ser humano. Esto no significa que se desprecie la razón. Muy al contrario, la razón tiene una función doble: ayudarnos a encontrar la Fe como fuente de la verdad, al no poder ella misma lograr esta verdad, y, posteriormente, una vez alcanzada la Fe, ayudarnos a explicarnos la Fe en lo que ésta tenga de explicable, pues no todo puede comprenderse por la Razón.

c. Creación y naturaleza humana

Dios ha creado el mundo de la nada -lo sabemos por revelación- a partir de las Ideas Ejemplares de todas las cosas, auténticos arquetipos de la realidad, existentes en la Mente divina.

El ser humano, que ha sido creado por Dios, está compuesto de alma y cuerpo, y está dotado de libertad para actuar. Pero cuenta con la gracia divina como ayuda para lograr su felicidad que solo encontrará en el amor a Dios. Y, aunque su verdadero destino es edificar libremente la Ciudad de Dios, puede buscar la felicidad en los bienes de este mundo y dejarse llevar por las pasiones, contribuyendo a la construcción de la Ciudad Terrena. Dada su naturaleza espiritual, esta opción por la ciudad terrena no le reportará la felicidad, sino la desesperación.

d. Idea de la Historia

En consecuencia la Historia humana la entiende S. Agustín como la historia de la Salvación, es decir, como la lucha entre los que construyen la Ciudad de Dios, que aman a Dios, y los que construyen la Ciudad Terrenal, que se aman a sí mismos y desprecian a Dios. Esta es una lucha en cierto modo entre el Bien y el Mal, en la que finalmente (y en virtud del cuidado providente de Dios), triunfará el Bien en el Más Allá y tras un Juicio Final a toda la Humanidad.

La importancia de San Agustín

El agustinismo platónico fue la filosofía dominante durante ocho siglos, desde el siglo V hasta el siglo XIII, en el occidente cristiano. Su hincapié en la vía interior para llegar a Dios y su "ama y haz lo que quieras" siguen siendo lemas muy actuales que han inspirado a la mística española (San Juan de la cruz, Sta. Teresa de Avila), cuyos logros literarios y espirituales forman parte del patrimonio cultural de la humanidad.

La distinción agustiniana entre la "Ciudad de Dios" y la "Ciudad terrenal", que marcaba por vez primera en la historia de Occidente una separación entre el Estado y la Iglesia, fue, sin embargo, utilizada para justificar el predominio del poder espiritual de la Iglesia sobre el poder temporal del Estado. Esta posición ideológica se denomina teocratismo político, teoría que tuvo mucha influencia durante la Edad Media y la Época Moderna.



Sto. Tomás de Aquino (I)

Su vida

Vamos con Sto. Tomás. Ya sabes que este hombre se empeñó en ser fraile dominico y lo consiguió a pesar de su rica y poderosa familia, que tenía otros planes para él. Como no se plegaba, lo encerraron y llegaron a meterle en su habitación una mujer ligera de ropa para tentarle. ¡Hay que ver lo que hacen algunos papás! Lo cierto es que Sto. Tomás consiguió sus propósitos, ingresó en la orden de los dominicos y se dedicó a estudiar filosofía y teología y a escribir.El resultado de este empeño es una enorme obra filosófica y teológica que ha llegado a ser declarada modelo de pensamiento católico.

Todo parece indicar que Sto.Tomás de Aquino murió envenenado. El sospechoso fue, al parecer, un Príncipe celoso de la creciente influencia que el Aquinate iba adquiriendo ante el Papa. Sto. Tomás se encontró mal en el camino a un Concilio y el noble en cuestión le envió un médico que le envenenó en vez de curarle.

En fin, que esto de ser filósofo tiene sus riesgos. Acuérdate de Sócrates. No sé tú, pero yo lo comprendo perfectamente. Los filósofos somos unos tipos peligrosos porque tenemos ideas en la cabeza y las ideas tienen el poder de dirigir al personal. Por eso los poderosos siempre han querido controlar a los filósofos o quitarles de en medio si no se plegaban a sus intereses.

Su filosofía

La filosofía de Sto. Tomás puedes entenderla como una síntesis entre aristotelismo y cristianismo. En el siglo XII aparecieron algunas obras desconocidas de Aristóteles en Europa (traducidas por los árabes e introducidas por la península ibérica) que provocaron un gran revuelo intelectual. Aristóteles negaba la inmortalidad del alma y decía que el mundo era eterno. Es normal que fuera rechazado de plano por muchos teólogos medievales. Sin embargo, Sto. Tomás lo leyó en profundidad y descubrió en Aristóteles ideas perfectamente compatibles con el cristianismo. Aristóteles, por ejemplo, sin ser cristiano, había postulado la existencia de un Ser, causa del movimiento del cosmos, perfecto (acto puro), modelo y aspiración de todos los seres que existen. Es decir, un Ser que podía fácilmente identificarse con el Dios del cristianismo. Si Aristóteles había sido capaz de pensarlo (sin conocer la revelación bíblica), eso quería decir que la existencia de Dios era una verdad accesible a la razón. También la ética aristotélica de la virtud se compaginaba bien con la ética cristiana, solo había que completarla con los ideales éticos del cristianismo (el amor a Dios y a los demás).

El problema de las relaciones entre fe y razón

En este problema Sto. Tomás sale al paso de las tesis de Sigerio de Bravante, quien en la Universidad de París, había formulado (influido por Averroes) la "teoría de la doble verdad". Según esta teoría es posible que sobre una misma cuestión haya dos verdades: una la revelada y otra la racional. La materia, por ejemplo, podría ser eterna y haber sido creada. Tomás de Aquino reaccionó contra esta teoría que le parecía absurda. ¿Cómo podían ser verdaderas al mismo tiempo dos afirmaciones contrarias?

Según Sto. Tomás la verdad solo puede ser una y podemos descubrirla a través de dos fuentes de conocimiento: la razón y la fe. Entre ellas no debe haber incompatibilidad. La razón parte de la realidad sensible (lo creado) y conoce así cómo es el mundo creado por Dios, mientras que la fe se apoya en la revelación y así podemos conocer algunos aspectos de la realidad suprasensible (al Creador). Pero hay verdades que, aunque han sido reveladas, pueden alcanzarse por la razón. Por ejemplo, la existencia de Dios o la inmortalidad del alma. Prueba de ello es, para Sto. Tomás, que autores como Platón, que desconocían la revelación, ya razonaron la inmortalidad del alma o el propio Aristóteles la existencia de una Causa Incausada, Forma Pura, Ser necesario y Perfecto y, al mismo tiempo, Causa Final del Universo.

De modo que, para Sto. Tomás, hay tres tipos de verdades:


1. Las verdades reveladas que son también alcanzables por la razón como la existencia de Dios y que estudia la Teología Natural.


2. Las verdades reveladas que no se pueden alcanzar por la razón como, por ejemplo, la trinidad de Dios que estudia la Teología Sobrenatural.

3.Las verdades no reveladas que los seres humanos podemos alcanzar usando la razón, como por ejemplo que la Tierra gira alrededor del Sol, y que son objeto de la Filosofía Natural.

En conclusión: fe y razón son dos fuentes autónomas y, a la vez, compatibles de conocimiento, cada una con su campo propio de conocimiento y un campo común.

Teoria del conocimiento y el problema de los universales

Santo Tomás acepta la tesis aristotélica según la cual "todo conocimiento comienza por los sentidos" así como la idea de que somos capaces de conocer las esencias de las cosas mediante un proceso de abstracción de éstas.

Los universales (las ideas) tendrán una triple existencia: son ideas en la mente divina (ante rem), son la esencia de las cosas (in re) y también son conceptos en nuestra mente que es capaz de llegar a conocerlas (post rem).

Hay razones para creer que Dios existe

Una prueba de la compatibilidad entre fé y razón es, para Sto Tomás, la posibilidad de demostrar racionalmente la existencia de Dios. Esto puede hacerse si razonamos (como ya hiciera Aristóteles) de los efectos a la Causa, o sea, del mundo creado al Creador. De este planteamiento surgen las famosas "cinco vías de la existencia de Dios".


El argumento ontológico de San Anselmo no le parece a Sto. Tomás probatorio, pues, aunque es verdad que Dios es -por definición- el Ser que existe por sí mismo, este concepto no es evidente para todos (quoad nos) y prueba de ello son las diferentes ideas que de Dios tiene la gente. Por otro lado no se puede pasar de la esencia pensada de algo a su existencia.


Pero sí podemos llegar racionalmente a Dios si partimos del mundo (que es evidente para todos que existe ) y aplicamos otra verdad evidente para todos (que todo lo que existe tiene una causa) y nos preguntamos por la causa del Universo, que, puesto que existe, ha de tener una causa: Dios.

Las cinco "vías" son:


1)La vía del movimiento
Inspirada en Aristóteles. Parte del hecho de que las cosas del mundo se mueven, y, puesto que todo lo que se mueve ha de ser movido por otro y no podemos llegar hasta el infinito en la serie de motores que mueven, entonces ha de existir un Motor Inmóvil (Dios) que sea la causa última de todo movimiento.

2) La vía de la causalidad eficiente.
También está inspirada en Aristóteles. Parte del hecho evidente de que todas las causas de este mundo están a su vez causadas y como quiera que todo efecto ha de tener siempre una causa y no podemos llegar hasta el infinito en la serie de causas y efectos, entonces ha de existir una Primera Causa, y esa primera causa es Dios.

3) La vía de la contingencia
Inspirada en Aristóteles y Avicena. Todos los seres que existen son contingentes, o sea, llegan a la existencia y dejan de existir. Los seres contingentes no tienen la causa de su existencia en sí mismos y como no se puede llegar hasta el infinito en la serie de seres contingentes, es necesario que exista un Ser Neesario que tenga la causa de su existencia en sí mismo y sea la causa última de la existencia de los demás seres, ese Ser Necesario es Dios.

4) La vía de los grados de perfección
Inspirada en Platón. Hay seres más o menos perfectos. Todos los seres reciben su perfección de otro, pero no podemos llegar hasta el infinito en la serie de seres perfeccionadores, luego ha de existir un Ser Perfecto causa última de las perfecciones que hay en todos los seres, y ese Ser es Dios.

5) La vía del orden cósmico
Se funda en el orden de las cosas. Todas las operaciones de los cuerpos naturales tienden hacia un fin, pero ese fin no se lo dan a sí mismos porque no son seres inteligentes, luego ha de existir un Ser Inteligente que dirija y ordene la realidad natural, y ese Ser es Dios.





(¿Cómo saben estas abejas -y cualquier otro ser natural no inteligente- lo que tienen que hacer?)

¿Cuál fue el valor probatorio que el propio Sto. Tomás le otorgó a estas pruebas? No es fácil contestar a esta pregunta. Para algunos autores Sto Tomás pensó que las pruebas demostraban la existencia de Dios de una forma racional. Otros opinan que Sto. Tomás propuso estas pruebas para demostrar que la creencia en Dios no es absurda sino razonable. Si te sirve de algo ahí te va la opinión de André Comte Sponville, un filósofo ateo y escéptico de su propio ateísmo, que dice:

"En mi opinión, esta prueba a contingencia mundi (por la contingencia del mundo), tal como la formula Leibniz (pero también santo Tomás, y antes, en cierto sentido, Aristóteles), es el argumento más fuerte, el más inquietante, el único que en ocasiones me hace vacilar. La contingencia es un abismo en el que se pierde pie. ¿Cómo es posible que no haya fondo, causa, razón?”

La naturaleza de Dios

Además de llegar a la existencia de Dios con la razón, ¿podemos saber algo sobre cómo es Dios? Para Sto. Tomás las vías ya nos dicen mucho de la naturaleza divina: se trata de un Ser Perecto, Acto Puro, Causa Incausada, Inteligente, Necesario, etc. Pero además podemos razonar otros atributos divinos por analogía entre los seres creados y su Creador. Estas vías son:

1) Vía de la negación
Consiste en negar en Dios lo que encontramos en los seres que encierran imperfecciones, ya que Dios ni puede tener ninguna imperfección. Por esta vía descubrimos que Dios, por ejemplo, no está sometido a cambio, no es contingente, etc.

2) Vía de la afirmación
Consiste en atribuir a Dios todas y cada una de las perfecciones que observamos en las criaturas y que no encierran ninguna imperfección. Por esta vá descubrimos que Dios es un Ser inteligente, perfecto, poderoso, bueno, etc.

3) Vía de la eminencia
Consiste en elevar al infinito las perfecciones que se han atribuido en la 2ª vía. Dios es el Ser Perfecto, inteligentísimo, Omnipotente, Bueno, etc.


Pero estos atributos divinos que la razón descubre sobre Dios no agotan toda la naturaleza divina, que podemos conocer solo en parte, aunque no comprehender totalmente. Mediante la Revelación podemos conocer otros aspectos de su naturaleza como que Dios es Uno y Trino.


La Metafísica

Sto. Tomás asumió la mayoría de los conceptos de la metafísica de Aristóteles aunque corrigió a éste en dos aspectos. La materia forma parte de la esencia de las substancias materiales, así la sustancia Sócrates no se define solo por la forma "animal racional", sino también por su materia (el cuerpo) que es principio de individuación, o sea, lo que le distingue de otros hombres.


También Sto. Tomás hace una distinción fundametal entre esencia y existencia (que toma de Avicena). El único ser en el que esencia y existencia se identifican es Dios. (Ipsum esse subsistens)Los demás seres son contingentes, pueden existir o no. Esta es la situación de todos los seres creados, que llegan a la existencia por un acto creador de Dios, acto creador libre (Dios podría no haber creado el mundo) y que son seres distintos de Dios (no emanan de él como decía Plotino).

(Representación de la creación)

Con estos matices Sto. Tomás lográ adaptar la metafísica aristotélica al cristianismo y, princialmente, a la idea de la creación ex nihilo: Dios, que tiene la existencia como esencia, es el que hace existir al resto de las realidades, es decir, Dios es el que suma a la esencia de algo la existencia. Esta creación se produce en el tiempo (lo sabemos por revelación) y a partir de la nada (no de una materia eterna preexistente e informe, como sostenía Averroes). También existen los angeles, que son formas puras sin composición de materia. La jerarquía de seres va desde Dios, pasa por los ángeles (cada uno de ellos por no tener composición de materia, son una especie), los seres humanos, los animales y las plantas, hasta llegar a los seres inertes.

El ser humano


Para Sto. Tomás, que adopta en gran parte la teoria sobre el ser humano de Aristóteles, la unión entre el alma y el cuerpo es sustancial, no accidental como en Platón. El alma es la forma del cuerpo y el cuerpo su principio de individuación que distingue a unos seres humanos de otros. Cada ser humano es pues, distinto a otro ser humano. Somos personas, es decir, una "substancia individual de naturaleza racional" según la definición de Boecio.

El alma racional humana es única (no hay tres almas) y es capaz de desarrollar las funciones vitales, intelectivas, sensitivas y vegetativas. Para ello necesita del cuerpo, que no es la cárcel del alma sino su lugar natural. Pero el alma humana, aunque esté unida sustancialmente al cuerpo puede existir con independenia de éste ya que sus funciones vitales superiores (entender y querer) no se limitan a lo sensible, sino que tienden a lo suprasensible o inmatarial. Esto demuestra que el alma es inmaterial y, si es inmaterial, es simple, sin composición, y, por tanto, no puede corromperse.

Además en el alma humana anida un deseo natural de inmortalidad, que no puede tratarse de un deseo vano porque Dios ha querido que forme parte de nuestra naturaleza. Luego el alma es inmortal.

Ley Natural como fundamento de la Ética y la Política



La ética tomista está basada en la ética aristotélica pero está completada con los ideales de la ética cristiana. Para Sto. Tomás, como para Aristóteles, el fin de todas las acciones humanas es la felicidad, que en el ser humano consiste en desarrollar todas sus capacidades naturales conforme a virtud. Como para Sto Tomás, el alma del hombre es inmortal y tiene ansia de Dios (porque la vida del hombre no se reduce a su vida en la tierra) la felicidad completa del ser humano se logra mediante la contemplación de Dios. Nuestra naturaleza inmortal desea a Dios que es la Verdad y el Amor, ante cuya contemplación podemos ser felices de un modo total.


Aquí en este mundo solo podemos conseguir una felicidad parcial si disponemos nuestro ser hacia la fuente de la verdad y del amor. Para ello lo primero es cumplir con la ley moral o ley natural, o sea, con la naturaleza humana, que es la norma que nos indica lo que está bien y lo que está mal. Esta ley natural aplicable a la naturaleza humana, forma parte de lo que Tomás de Aquino llama Ley Eterna, que es la ordenación divina del gobierno del mundo.


Esta ley natural es evidente para todos y está impresa en nuestra razón (al menos sus principios más generales) por lo que es universal (no es relativa), es inmutable (no puede cambiarse con el paso del tiempo) y es accesible a todos (no puede ignorarse). El primer principio de esta ley natural es que debemos hacer el bien y evitar el mal. Los demás principios son fácilmente derivables de la propia naturaleza humana. Por ejemplo del hecho natural de que somos seres vivos se deriva el mandato moral de no matar y conservar la vida.

Como el ser humano es un ser naturalmente religioso su felicidad estará en la unión con Dios que es la fuente de toda verdad y todo bien. Esta felicidad no la lograremos plenamente hasta que se produzca esta unión con Dios en el más allá.

La política

El ser humano es un ser social y político por naturaleza. De ahí que la vida en sociedad sea algo natural. La sociedad es el ámbito natural en el que el ser humano debe lograr realizar sus fines y ser feliz. Por eso la sociedad debe servir, no solo para facilitar la subsistencia material de los seres humanos, sino también una vida virtuosa y su desarrollo espiritual. Éste es el verdadero bien común que los gobernantes deben perseguir, dictando leyes justas que respeten la Ley Natural. Sus funciones se limitan a conseguir la paz y la justicia y a facilitar la tarea de la Iglesia respetando su autonomía.


El poder, aunque proviene en última instancia de Dios, lo reciben los gobernantes del pueblo, pues ningún hombre tiene por naturaleza ningún título para mandar sobre los demás sin el consentimiento de éstos. Rechaza, pues, Sto. Tomás el teocratismo político y delimita claramente dos ámbitos en la sociedad: el político que es competencia del Estado y el religioso que es competencia del Estado.

Entre ellos no debe haber conflicto si los gobernantes respetan la Ley Natural. Si no lo hacen las leyes del Estado no deben ser obedecidas.

Las tres formas tradicionales de gobierno (Monarquía, Aristocracia y Democracia) son legítimas si son consentidas por el pueblo y si los gobernantes buscan el bien común y respetan la Ley Natural.

Guillermo de Ockham



Este monje franciscano no tuvo desde luego un buen asesor de imagen. Esta que ves es la mejor cara que podrás encontrar de Ockham. Más guapo sale en la película "El nombre de la Rosa" representado por Sean Connery. Allí se nos muestra un Ockham perspicaz y empirista que resuelve unos casos de asesinato en una abadía cisterciense.





(La película y la novela de Umberto Eco)

Ockham fue procesado por su doctrina aunque el proceso nunca llegó a terminar porque Ockham huyó y finalmente fue excomulgado. En esta situación buscó protección en el Emperador Luis de Baviera a quien le dijo:"Tú emperador defiendeme con la espada que yo te defenderé con la pluma". A la muerte del emperador Ockham buscó reconciliarse con la Iglesia pero se desconoce si tal reconciliación lleó a producirse.

Principales tesis filosóficas

La filosofía de Ockham debes situarla en el siglo XIV al final de la Edad Media y puedes entenderla como la antítesis de la filosofía de Sto. Tomás. Sus principales tesis filosóficas son:


1.No existen las esencias. Todos los seres que vemos son distintos unos a otros. Lo real es el ser individual. Lo que Dios crea son individuos, no esencias.


2ª.-El empirismo: el campo de la razón humana debe reducirse al campo de lo empírico. La razón no puede ir más allá de la experiencia. Este será, a partir de Ockham, el principio fundamental de muchas filosofías, sobre todo en el mundo anglosajón. (Empirismo, positivismo, neopositivismo y filosofía analítica)

Por eso las pruebas de la existencia de Dios de Sto. Tomás no prueban nada para Ockham, porque en ellas la razón salta de efectos empíricos (el mundo) a su causa no empírica (Dios).Para Ockham, en Dios hay que creer y ya está.

¿Puede la razón navegar por ese mar de la metafísica en el que descubre realidades no empíricas como Dios, el alma o las sustancias? Para Ockham , no.

Ahora bien: ¿Puede la razón, al menos, suponer la existencia de realidades no empíricas? Para Ockham, cuantas menos realidades no empíricas se supongan, mejor. Este es el famoso principio ockamista de economía:

"Es mejor no multiplicar los entes sin necesidad".


3ª. El nominalismo: las ideas universales son simplemente nombres que damos a cosas distintas que se parecen. Pueden ser pensados (intenciones del alma) o hablados y escritos (convencionalmente instituídos). Recuerda: la vaca no es vaca por méritos propios (porque tiene la esencia de vaca), sino porque nosotros la llamamos vaca a ella y a otras que se parecen.

4ª. El convencionalismo moral de tipo teológico: los mandamientos son los que son porque Dios ha decidido que sean ésos, pero Dios podría haber decidido otros mandamientos, porque Dios es sobretodo un Ser libre y omnipotente. Por ejemplo, Dios podría haber decidido que odiar al prójimo fuera un mandamiento. En ese caso haríamos bien en odiar a los demás.


5ª.El fideísmo: Puesto que no podemos llegar a Dios con la razón solo nos queda creer en Él y en su revelación. No importa que lo revelado pueda ser absurdo.

6ª.Separación entre fe y razón: la fe se ocupa de lo no empírico (y hay que creer) y la razón de lo empírico (y se puede demostrar). No hay verdades comunes a ambas. La existencia de Dios es una verdad de fe, no de razón.

7ª. Separación Iglesia y Estado con cierta primacía del Estado.


Diferencias con Sto. Tomás

Como es fácil de ver esta filosofía es la antítesis casi completa a la filosofía del dominico Tomás de Aquino.

1ª.-Las cosas son lo que son porque en ellas se realiza una determinada esencia, que es también un modelo en la mente del Creador y que nosotros podemos llegar a conocer. Por tanto si existen las esencias.como modelos en la mente divina y realizadas en cada ser.


2ª. Para Sto. Tomás la razón puede ir más allá de la experiencia y descubrir realidades (como Dios), que, aunque no sean empíricas, podemos suponer con la razón (pues el mundo ha de tener una causa).

3ª. Realismo moderado: los universales son "ante rem" en la mente de Dios, "in re" como esencia de la cosa y "post rem" como concepto en nuestra mente.

4ª.- Racionalismo moral: Lo que Dios manda es bueno porque conviene a la naturaleza humana.

5ª.- La revelación contiene verdades que pueden ser alcanzadas por la razón. Es, en gran parte, racional porque va dirigida al ser humano que es un ser racional.

6ª.-Fe y razón son fuentes autónomas y compatibles de conocimiento.

7ª.-Iglesia y Estado deben ser autónomos y compatibles entre sí.

Importancia e influencia de la filosofía de Ockham

1.-Con su radical separación entre la fe y la razón, incentivó una actitud científica de observación de la naturaleza y dio lugar a una cierta actividad científica cuyos representantes más destacados fueron Juan Buridano (1300-1358), Nicolás de Oresme (1320-1382) y Alberto de Sajonia (1316-1390). Estos autores, influidos por el nominalismo de Ockham, se muestran muy críticos con la física aristotélica a la que consideran en exceso deductiva y esencialista. Lo más destacado de sus aportaciones lo constituye la teoría del impetus de Buridano que explica el movimiento recurriendo a la idea de fuerza que tan útil va a ser posteriormente para la Ciencia moderna.

2.-Su fideísmo, al entender que la filosofía nada puede aportar a la fe y que ésta debe aceptarse aunque sea absurda, estará presente con posterioridad en Lutero y será uno de los puntos de discrepancia con la Iglesia Católica que darán lugar a la Reforma Protestante. Para la Iglesia Católica la fe religiosa no constituye un absurdo ni es algo irracional. Hay elementos de la fe que son explicables por la razón (como S. Agustín y Sto. Tomás habían señalado) y otros que son misterios que hay que creer. Pero el hecho de que sean misterios no implica que no tengan una explicación que ahora no se nos alcanza.

3.-Finalmente cabe señalar que el nominalismo y el empirismo de Ockham influirán decisivamente en el empirismo británico y será el punto de partida de la crítica a la metafísica que culmina en la filosofía de Kant, tradición filosófica que llega hasta nuestros días, y para la cual el conocimiento humano deriva de la experiencia, y sólo de la experiencia, sin que se pueda ir más allá.
Mi comentario
En mi opinión hay tres asuntos preocupantes en la filosofía de Ockham:
1º.Su fideísmo
Si quieres que te diga la verdad me parece mejor la posición de Sto. Tomás que defiende la tesis de que la creencia religiosa es razonable porque Dios es también un Ser racional. El hecho de que sea libre y todopoderoso no significa que sea un ser irracional o contradictorio en el que el querer esté por encima del deber. Este modelo de Dios que presenta Ockham es, para Sto.Tomás, incompleto (se fija solo en la omnipotencia) y no en otras cualidades divinas como la racionalidad y la bondad.
¿Y todo esto -te preguntarás- que consecuencias tiene?
Mantener una u otra posición conduce a dos formas muy distintas de entender la creencia religiosa. Si somos "fideístas radicales" podemos admitir dogmas y mandatos divinos absurdos y acabar en el fanatismo religioso. Si más bien somos "racionalistas religiosos" siempre analizaremos las afirmaciones y mandatos religiosos para comprobar si son adecuados a la naturaleza humana. Ten en cuenta que los fanatismos religiosos tienen su fundamento en un fideísmo radical. ¿Qué pasa si Dios me manda matar al infiel? ¿Hago bien en obedecer? El fanático o fundamentalista religioso piensa que sí. Y, aunque te pueda parecer incomprensible, esto es lo que tienen en la cabeza muchos fanáticos religiosos momentos antes de volarse en mil pedacitos llevándose por delante al mayor número de gente posible. Y, además, piensan que así se ganan el paraíso.

Sin embargo, para Sto. Tomás, Dios no puede mandar matar a nadie pues dicho mandato iría contra la naturaleza humana (termina con una vida humana) y es contrario al mandato del amor al prójimo (que favorece la naturaleza humana).

En conclusión: un "fideísta radical" está en mejor disposición de obedecer mandatos irracionales que un "racionalista religioso" (tipo Sto Tomás), que antes de hacer nada debe analizar si lo que hace está bien o mal (es conforme o no a la naturaleza humana), lo mande quien lo mande.
La actitud fideísta no es solo religiosa. También hay fideísmos políticos que explican los "fanatismos políticos" tipo nacionalismos excluyentes y sus manifestaciones terroristas, que tienen su base en una fe radical en una ideología y, sobre todo, en sus intérpretes.
2º.Su idea de Dios

La imagen que nos ofrece Ockham de Dios es la de un ser absolutamente libre, hasta el punto de que su querer está por encima de su deber. Esto a Sto. Tomás le parecería contradictorio. Dios no puede querer el mal y ser un Ser bueno. ¿Tendríamos nosotros que imitarle en esto? Es decir: ¿Deberíamos nosotros hacer lo que quisiéramos o aquello que debemos hacer?¿Por qué si Dios hace lo que quiere, nosotros no podemos actuar igual? Nieztsche, siglos después, resolverá esta cuestión en favor del querer: "que tu voluntad sea tu única ley".
(En la imagen Dios y el hombre representados por Miguel Angel. Según la revelación el hombre fue hecho a imagen y semejanza de Dios. Dios es nuestro modelo y aspiración. ¿Un Dios caprichoso y arbitrario?)
3º.¿No puede ir la razón más allá de la experiencia?
¿Es correcta la limitación de la razón a la experiencia que propone Ockham? ¿No puede ir la razón más allá de la experiencia? Un filósofo del siglo XX, llamado K. Popper, puede ser útil para resolver esta cuestión. Para Popper tal restricción es abusiva, pues incluso la física (ciencia empirista por antonomasia) necesita postular la existencia de realidades no empíricas (el vacío, la materia oscura, etc) para explicar fenómenos empíricos. La ciencia incluso, señala este filósofo, necesita hablar de realidades no físicas (la mente y sus pensamientos) que, aunque no sepamos cómo y no las veamos, existen y se relacionan con lo físico.
Éste es, supuestamente, el cerebro de Einstein, ¿tú ves por algún lado la formula de la relatividad descubierta por este científico?
Dicho esto creo que hay que valorar positivamente su "principio de economía" y el espíritu inductivo de su filosofía porque ciertamente la filosofía no debe alejarse de la realidad e inventarse realidades metafísicas por todas partes, sin que esto nos conduzca a un empirismo totalmente cerrado a lo no empírico, que por no serlo no quiere decir que no exista.
Acabé. Hasta otro día.
El problema de los universales

Este problema no es otro que el problema de las ideas que ya habían discutido Platón y Aristóteles. El problema es:


¿Qué son las ideas?

Aunque no lo creas este problema es decisivo en la historia de la filosofía. Debes saber -para compender bien el problema- que las ideas no dejan de ser algo muy sorprendente: están en nuestro cerebro pero no podemos verlas. Preguntales a los neurocirujanos qué ven cuando meten un cerebro humano en un scanner. Ni una idea... pero allí están.

Así que las ideas, aunque no las vemos, existen porque podemos pensarlas, escribirlas o hablarlas. Pero, ¿qué tipo de existencia tienen las ideas? Por ejemplo: ¿qué tipo de xistencia tiene la idea de "àrbol"? ¿Existe aparte de los árboles concretos? ¿Existe sólo en nuestra mente? o ¿existe en alguna otra parte la idea o modelo de árbol?
Ten en cuenta que si existe ese modelo en alguna parte (por ejemplo en la mente de Dios que es el autor - en última instancia- de los árboles) quiere decir que existe un modelo ideal que sirve de criterio de verdad para las realidades del mundo. Esto puede parecer complicado pero no lo es tanto. Si existen esos modelos la verdad es posible y el relativismo es falso.
Las respuestas a esta cuestión en la Edad Media fueron las siguientes:


a)REALISMO EXAGERADO:Las ideas son realidades en la mente de Dios. Esta fue la solución de S. Agustín y otros como Guillermo de Champeaux. Las ideas son modelos ejemplares en la mente de Dios. (Esta solución -si te fijas- es parecida a la solución de Platón. Solo hay que sustituir Dios por el Mundo de las Ideas)

b)CONCEPTUALISMO:Las ideas son solo conceptos en nuestra mente. Es la solución de Pedro Abelardo.

c)REALISMO MODERADO:Las ideas existen como modelos en la mente divina (son "ante rem" o sea, antes de las cosas), son la esencia de cada cosa (son "in re", osea, están realizadas en cada cosa, son su esencia) y también son también conceptos en nuestra mente que es capaz de conocerlas tras un proceso de abstracción (son "post rem", osea, surgen en la mente después de conocer la cosa). Esta es la solución de Sto. Tomás. (Parecida a la solución de Aristóteles, si no tenemos en cuenta que para Sto. Tomás las ideas son también algo "ante rem" en Dios)

d)NOMINALISMO:Las ideas son nombres (que pueden ser pensados, hablados o escritos) con los que designamos a realidades diferentes que se parecen. Es la solución de Ockham.

Mis amigas las vacas

Bien, ahora apliquemos la solución de Sto. Tomás (y Aristóteles) y la de Ockham y veámos qué pasa. Para ello debes mirar fijamente a los ojos del animal que ves en la fotografía.

Es una vaca preciosa. No me lo negarás.

Sto Tomás y Aristóteles dirían: esa vaca es una vaca porque tiene la esencia de vaca. Y nosotros tenemos la idea de vaca porque nuestro entendimiento, en un proceso prodigioso y casi inexplicable que nos distingue de los animales, abstraemos esa esencia y formamos la idea o concepto de vaca.

Para Ockham, sin embargo, eso es una vaca porque la llamamos así, pero en realidad es un animal completamente distinto a este otro.


Los dos animales se parecen y es por sus semejanzas por lo que les damos el nombre de vaca.

¿A tí que te parece? ¿Estas vacas son vacas porque las llamamos vacas dado su parecido o son vacas por méritos propios, es decir, porque tienen la naturaleza o esencia de vaca?

La pregunta se puede formular de otra manera: ¿las cosas son lo que son porque tienen una determinada naturaleza o no existe esa naturaleza común y son lo que nosotros decimos que son según unas semejanzas?

Ya sé que las preguntas son un poco enrevesadas, pero así es la filosofía. Y, aunque ahora no lo comprendas, responder adecuadamente a estas preguntas es muy importante. Yo diría que vital. Piensa en lo siguiente: ¿si las cosas no son lo que son, sino lo que nosotros decimos que son, cómo podemos establecer lo que son en realidad?

Consecuencias del nominalismo

Platón, Aristóteles, San Agustín, Sto Tomás -con sus diferencias- piensan que esa naturaleza común existe y que , por tanto, hay ideas universales que conocer para alcanzar la verdad de las cosas. Ockham piensa que esa naturaleza común no existe y que cada cosa real es única y distinta a cualquier otra cosa. Tan solo podemos señalar semejanzas y diferencias y agrupar las realidades que vemos bajo nombres generales.

La solución de Ockham, como puedes imaginar, abre la puerta a un cierto convencionalismo epistemológico que puede conducirnos al relativismo y a una auténtica "guerra de nombres" muy común en nuestros días.

Te pondré un ejemplo:

Un atentado terrorista ¿qué es? ¿Un vil y cobarde asesinato o una acción revolucionaria? Si somos nominalistas podremos acordar un nombre para las realidades que vemos, pero si no lo somos tendremos que descubrir lo que las cosas son, osea, llamar a las cosas por su nombre.

¡Y qué importante es llamar a las cosas por su nombre!

Adiós.